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Daisy

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Para Emily Dickinson todas las mujeres eran Margaritas y los hombres eran el sol. Un Recurso muy usado en sus poemas múltiples veces.

Esta pieza son dos margaritas que brotan, que se abren libremente en los bosques sin menor preocupación que crecer y lucir todo su esplendor. La sencillez  la hace bella de una margarita, de una simple flor a veces puede decir mucho mas que un gran ramo.

La gargantilla desprende delicadeza y belleza con un encaje de guipur verde y una rama en latón dorad

a, su cadena como siempre vintage está bañada con oro , representando el Sol, o sea el Hombre,  como lo hacía Dickinson en sus poemas.

La margarita sigue dócilmente

los caminos del Sol,

hasta que acaba su paseo de oro

y se sienta, muy tímida, a sus pies.

El sol cuando despierta ve a la flor.

"Vagabunda, ¿por qué has venido aquí?"

"Porque el amor es dulce."

 

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